Tremella fuciformis es una especie comestible que se reconoce por sus cuerpos fructíferos gelatinosos, suaves, transparentes y ondulados, que a menudo recuerdan a un arbusto coralino. Su color suele ser blanco o ligeramente amarillento, por lo que también es conocida como hongo blanco, hongo de la oreja plateada u hongo gelatinoso blanco.
Es un hongo parásito que crece sobre otros hongos, principalmente especies del género Hypoxylon, que prosperan en troncos de árboles caducifolios muertos o en descomposición, como robles, hayas y arces. Se encuentra en regiones tropicales y subtropicales, especialmente en Asia, América del Sur, Oceanía y África.
La tremella es un humectante natural para la piel, gracias a su alta concentración de polisacáridos que ayudan a retener la humedad. Por ello, ha sido utilizada durante siglos en la tradición china, donde se le consideraba una seta milagrosa para mejorar la tez, hidratar la piel, reducir arrugas y promover la vitalidad general.
Hoy en día, es popular debido a su uso variado, no solo en cosmética (serum, cremas, mascarillas faciales...), sino también en gastronomía (para mejorar la textura de los platos) y en nutrición, ya que es rica en nutrientes como polisacáridos, proteínas, vitaminas y fibras.